Los bigotes hacia adelante anuncian caza; hacia los lados, calma; pegados, incomodidad. Una cola que vibra indica emoción alta pero no siempre molestia. Si olfatea y luego se lame la nariz, procesa novedad. Respeta tiempos y ofrece opciones para que siempre pueda decidir.
Golpecitos con la cola, mordisqueos insistentes o orejas en alerta pueden anunciar sobreestimulación. Pausa de inmediato, invita a beber agua y redirige hacia un rascador. Coloca tres premios dispersos en silencio, permitiendo que recupere control y vuelva a elegir el siguiente paso cómodamente.